jueves, 23 de octubre de 2008



De madera natural, pintada o barnizada, de metal, con ojo mágico, con vidrios –otra clase de ojo mágico-, con adornos para las fiestas, enrejadas y polvorientas, herméticas y no tanto. De ellas se cuelan gritos, aullidos, delirios, risotadas, cantos, discusiones acaloradas. Ocultan sueños, resquemores, pasiones, conversaciones de sobremesa.

Ellas lloran en silencio, en un grito que se atasca en sus betas. Padecen de insomnio crónico, a veces cuentan las estrellas, entablan amistad con árboles y malezas. Reciben correspondencia, boletines y publicidades. Poco saben de farándula, gustan oír cuentos de niño, se sonrojan cuando las golpea –dulcemente- una hoja seca.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

No tengo rostro, se borró, se me cayó a pedazos píxel por píxel. Luzco mis patas pezuñentas y popochonas. Me paseo cauto, hábil sobre 4 puntos de contacto con el suelo, que no es precisamente la pachamama. Estoy adosado a la tierra, mi músculo cardíaco no es más que eso; un trozo sangrante y latiente de carne que me permite transitar a un ritmo jazzístico.

No me río con frecuencia, la verdad, creo que nunca lo he hecho. Lo siento, es que a veces se me olvida que voy sin mascara, se me olvida que no grito y que tampoco pienso, sólo deambulo a paso corto.

Me gusta pensar en tiempo pretérito, creo que es un mal congénito que disminuye mi visión periférica.



sín título ni nada.

jueves, 26 de junio de 2008



Cómo detestaba su etnia, su piel blanca, pulida, lisa y brillante, era objetivo permanente de vándalos y víctima de los estragos de la naturaleza. Realizó una protesta muda que llego ciegamente a sus amos, ellos sin más miramientos embetunaron de café su virgen piel, la rugosidad ocultó su liso corpóreo, el resultado era verdaderamente diferente, sin embargo lucía espléndida.





captada antes de su metamorfosis

domingo, 15 de junio de 2008

De cocos y de drilos


Alberto y su pandilla son vegetarianos, quieren limpiar el nombre de los suyos, hacer la diferencia. Caminan en dos patas y optaron por una vida sin violencia. Los más ancianos se escandalizan, en protesta los drilos –como se hacen llamar Alberto y su grupo- se arrancaron los dientes, los llevan de amuleto.

domingo, 4 de mayo de 2008



Patas de hilacha, corre sin mirar atrás -es un poco cucaracha-.
Mohicano miope, corre dejando una estela de hedor nauseabundo.
Ya ha olvidado los placeres de un buen remojo y el paso por el saca-muelas,
ni siquiera se poda las uñas, por eso corre como gacela.




ilustración de Alejandro Figueroa

sábado, 19 de abril de 2008

A un gato muy pesado


Era sólo –de solamente y soledad- un peluche exótico. Un día sin más ni más, se levantó, cruzó la puerta, arrancó de un zarpazo lo que vio a su alrededor, lanzó un grito hondo desde las entrañas y se tumbó en el suelo. Soñó con buenos tiempos en la selva, con su sensualidad perdida, con sus presas temerosas… Llegó Catalina, lo jaló por la cola y lo devolvió a la repisa de los peluches polvorientos.



Ilustración de David Correa

domingo, 13 de abril de 2008

Goriloso


Simio jazzista pide plata afuera de un puterío, sueña con ser proxeneta, la trompeta, sólo –de solamente- le a traído desdichas. Pasa las noches tocando el bronce en amarga letanía, de vez en cuando alguien le lanza una moneda, en gesto tímido la recoje la guarda en un pañuelo. Él ya no recuerda, ni los buenos tiempos de jungla y risotadas con los monos, se le olvidó el olor a selva viviente, la selva que pisa es una broma de cemento, una humorada a sus ancestros, un día será proxeneta.



ilustración de Serge Cordovson