domingo, 9 de marzo de 2008

gran soñador


Corría colina arriba y se estrelló con el cielo.

martes, 19 de febrero de 2008

animalosidat


Jugaban en el estanque junto a los humanos –ellos con esnorquel- a cazar escarabajos dorados. Curioso era que los ganadores siempre eran los descomunales hipopótamos. Inocentes entes humanos, creían en la nobleza de ellos. No sabían que guardaban dorados ejemplares en sus formidables hocicos.


A los tramposos orejas pequeñas.





ilustración de Daniel Egneus

martes, 29 de enero de 2008

de suma importancia

renovados relatos se contaban en mi croquera cuentil, yace en algún lugar polvoriento, húmedo y lejano.
quien encuentre mis palabrerias abstractas por ahí, que me lo haga saber porque aquí perenne espero que lleguen corriendo en tropel y deletreándose.

jueves, 22 de noviembre de 2007

así no más



Un cuento absurdo y un chicle gastado, son y serán lo que queden de aquel día
en que espere eternamente a que la vida pasara en una bicicleta californiana.

martes, 13 de noviembre de 2007

regalador de sanguches

Por las calles deambulan seres que vienen en toda clase de envases. Cuando creí que seguiría caminando sola -de soledad- en dirección poniente, me crucé con un regala-sandwich. Él dice que no sabe hacer buenos regalos, yo le digo y no me escucha, le repito y él me observa con sus perlas húmedas, se encoge y yo con él.


al que eres.



las imágenes sobran.

miércoles, 24 de octubre de 2007

préterito-presente


De un tiempo a esta parte me gusta ser maleza, raíz y tierra, más maleza que tierra, pero jamás me olvido como se siente la raíz y ser tierra de cobijo, pero esos son ya otros tiempos, en que la redundancia parecía ser la tónica noticiosa y el espacio-tiempo se sucedía con restos de segundos en cada minuto. Hoy así no más, rio con risa sandía y me acuerdo de malos poetas.

jueves, 4 de octubre de 2007

Para no olvidar




Comencé a armar mi hogar, trayendo la historia desde lejos, la ubiqué en la repisa donde se conservan los recuerdos.



escrito para stgo en 100 palabras

Wally Blanco